El pasado 13 de marzo, el Grupo Vasco del Club de Roma organizó una nueva conferencia-debate con la intervención de Iratxe Las Hayas, ingeniera, consultora empresarial y consejera en diversas compañías, además de ser miembro de nuestra Junta Directiva. Iratxe abordó en su exposición algunos de los aspectos más destacados contenidos en el último informe al Club de Roma, «Un planeta para todos».
La conferencia se planteó como un recorrido reflexivo por el pasado, el presente y el futuro de la crisis ecológica global a partir de dos informes clave del Club de Roma, situando al público en una pregunta de fondo: cómo hemos llegado hasta aquí y qué posibilidades reales tenemos todavía para evitar una crisis mayor.
Iratxe Las Hayas comenzó su intervención recordando el contexto histórico del famoso informe de 1972, “Los límites del crecimiento” (The Limits to Growth), un trabajo pionero que utilizó la dinámica de sistemas para simular la evolución de grandes variables globales —población, industrialización, recursos naturales, producción de alimentos y contaminación—. El resultado fue tan sencillo como inquietante: si la economía y la población seguían creciendo al ritmo del siglo XX, se alcanzarían los límites físicos del planeta, y si estos límites se sobrepasan, nos enfrentamos al riesgo del colapso.
Con el paso del tiempo, investigaciones posteriores han comparado las previsiones del modelo con los datos reales de las últimas décadas y han encontrado que muchas de las tendencias se parecen bastante a lo que el informe anticipaba. No significa que el colapso sea inevitable, aclara, pero sí que las dinámicas básicas —presión sobre los recursos, aumento de la contaminación, crecimiento de la población y del consumo— han seguido trayectorias muy similares. De hecho, en 2025, ya se habían superado 7 de los 9 límites de la Tierra.
Citando a Donella Meadows, Iratxe Las Hayas recordó que los grandes problemas de nuestro tiempo no son aislados, son problemas de sistema. Por eso es necesario tener una perspectiva sistémica.
A partir de este escenario, la ponente introdujo el informe más reciente del Club de Roma, “Un planeta para todos” (Earth for All), publicado cincuenta años después. Este nuevo estudio no pretende repetir el análisis anterior, sino actualizarlo en un contexto completamente distinto: hoy sabemos mucho más sobre cambio climático, sobre desigualdad global y sobre los límites ecológicos del planeta. Además, el debate ya no gira únicamente en torno al crecimiento económico, sino alrededor de cómo garantizar bienestar humano sin destruir las bases ecológicas que lo sostienen.
En su explicación, Iratxe Las Hayas insistió en que el informe actual introduce una dimensión social mucho más clara que el de los años setenta. Mientras que el primer modelo se centraba sobre todo en variables biofísicas, el nuevo incorpora factores como la desigualdad, la pobreza o el acceso a oportunidades. Según su análisis, la crisis ambiental no puede entenderse separada de la crisis social. Un mundo profundamente desigual no solo es injusto, sino que también dificulta la transición hacia sistemas sostenibles.
Para abordar estas cuestiones, el informe plantea dos grandes escenarios de futuro. El primero se denomina “demasiado poco, demasiado tarde”. En este caso, las políticas actuales continuarían con cambios graduales pero insuficientes. El resultado sería una combinación de calentamiento global elevado, degradación ambiental y tensiones sociales cada vez mayores. No se trataría necesariamente de un colapso repentino, sino de una acumulación de crisis interconectadas que afectarían a la estabilidad económica y política del planeta.
El segundo escenario, al que el informe llama “el gran salto”, parte de la idea de que aún es posible cambiar la trayectoria si se adoptan transformaciones profundas durante las próximas décadas. Aquí la ponente subrayó que el informe no propone soluciones tecnológicas milagrosas, sino cambios estructurales en la forma en que funcionan nuestras sociedades.
En este punto explicó las cinco grandes transformaciones que, según el estudio, permitirían orientar el sistema global hacia un futuro más estable. La primera es la erradicación de la pobreza, no solo por motivos éticos, sino porque las sociedades con altos niveles de precariedad tienen más dificultades para adoptar políticas ambientales ambiciosas. La segunda es la reducción de la desigualdad, un factor que, según la investigación, está estrechamente vinculado con la estabilidad social y la capacidad de cooperación colectiva.
Otra de las transformaciones destacadas es el empoderamiento de las mujeres, especialmente a través de la educación y la autonomía económica, algo que tiene efectos positivos tanto en el bienestar social como en la dinámica demográfica. A esto se suma una profunda transformación del sistema alimentario, que actualmente es responsable de una gran parte de las emisiones y de la presión sobre los ecosistemas. Finalmente, el informe insiste en la necesidad de acelerar la transición energética para abandonar los combustibles fósiles y avanzar hacia sistemas energéticos renovables, eficientes y descarbonizados.
Iratxe Las Hayas va insistió en una idea que atraviesa todo el informe: la crisis ecológica no es simplemente un problema técnico que pueda resolverse con más eficiencia o con nuevas tecnologías. Tiene que ver con la forma en que se organiza la economía, con las prioridades políticas y con los valores culturales que guían el desarrollo de las sociedades.
En este contexto, la ponente reconoció que la magnitud de los cambios necesarios puede parecer abrumadora, pero al mismo tiempo recordó que la historia está llena de transformaciones rápidas cuando cambian la narrativa y las condiciones sociales y políticas. El mensaje del informe, dijo, no es fatalista. De hecho, su propósito es mostrar que todavía existe una ventana de oportunidad para evitar los peores escenarios, aunque esa ventana se está reduciendo con el paso del tiempo.
La charla terminó con una idea que resume bien el espíritu del análisis: el desafío del siglo XXI no consiste solo en proteger el medio ambiente, sino en redefinir el concepto de prosperidad. El objetivo sería construir sociedades capaces de garantizar una vida digna para toda la población sin sobrepasar los límites ecológicos del planeta. Y esa es precisamente la idea que el informe “Un planeta para todos” intenta poner en el centro del debate global.
En muchas áreas el cambio ya está en marcha, con movimientos sociales, transición energética, economías del bienestar…, pero nos atañe a todos -gobiernos, empresas y ciudadanía- hacerlo realidad.
Saltar al contenido del PDFIratxe Las Hayas (Portugalete, 1973) es ingeniera industrial, consejera independiente y cofundadora de Smart Jidoka, desde donde acompaña a empresas y Consejos de Administración en transformación estratégica, gobernanza, mejora de procesos y desarrollo organizativo. Ha ocupado posiciones de Dirección General en multinacionales del sector eléctrico y aeronáutico, liderando transformación, innovación y digitalización. Es autora del libro “Alto Impacto. Consejos de Administración que transforman la empresa con éxito”. Cuenta con formación de posgrado (Chief Digital Officer por el MIT, MBA y Máster en Gestión de Plantas Industriales), es coach ejecutiva, de equipos y sistémica, miembro del Instituto de Consejeros y Administradores, y certificada en Buen Gobierno (ICA/UNIR/IBDC.D) y en ESG (CFA Institute). Es igualmente miembro de la Junta Directiva del Grupo Vasco del Club de Roma.
