La presidenta de AED presentó los datos del último estudio de la asociación durante un encuentro del Grupo Vasco del Club de Roma.
La presencia de las mujeres en los espacios de decisión avanza, pero a un ritmo sensiblemente inferior al que correspondería por su nivel formativo e incorporación al mercado laboral. Esta fue la principal conclusión que Isabel Iturbe, presidenta de la Asociación de Empresarias y Directivas de Bizkaia (AED) y presidenta del Bilbao Basket, trasladó a los asistentes al encuentro organizado el pasado 25 de septiembre por el Grupo Vasco del Club de Roma. Durante su intervención, Iturbe presentó los datos del último informe de AED y defendió un cambio de enfoque: «Llevamos mucho tiempo mirando hacia arriba para detectar el techo de cristal, pero también hay que mirar a los lados. Si no estamos en las áreas clave, será mucho más difícil acceder a los puestos directivos».
El análisis expuesto por la presidenta de AED parte de una realidad incontestable en el ámbito académico y laboral:
- Educación y universidad: En la EBAU de 2025, el 56% del alumnado fueron mujeres. Un dato histórico que se mantiene desde hace tres décadas confirma que acceden más mujeres a la universidad y que 6 de cada 10 egresadas son mujeres, obteniendo además mejores expedientes académicos.
- Inserción laboral: En la población con educación superior, la tasa de ocupación femenina se sitúa en el 73%, por encima del 71% masculino. Por tramos de edad, alcanza el 77% entre los 25 y 34 años, y escala hasta el 82% entre los 45 y los 54 años.
Sin embargo, esta base de talento cualificado no se traduce de forma automática en una llegada equivalente a los puestos directivos o de alta responsabilidad.
Las brechas en el recorrido
A la hora de identificar los puntos de fuga del talento femenino, Isabel Iturbe puso el foco en tres factores críticos:
- La emigración del talento joven: El 56% de las mujeres jóvenes egresadas está trabajando fuera de Euskadi. Esta fuga se concentra especialmente en áreas de ciencias experimentales, titulaciones técnicas y el ámbito económico-jurídico; precisamente las ramas estratégicas desde las que tradicionalmente se promociona a la alta dirección.
- Presencia secundaria en áreas de decisión: El porcentaje de mujeres directivas en Euskadi se ha estancado en el 25%, y su presencia se concentra en departamentos como publicidad, calidad, marketing, finanzas o recursos humanos. En cambio, continúan infrarrepresentadas en departamentos como dirección comercial o dirección de operaciones, que habitualmente sirven de rampa de lanzamiento para la Dirección General o CEO.
- Perfil del emprendimiento: En Bizkaia, las mujeres constituyen solo el 36% de las nuevas empresas, orientándose en su mayoría al autoempleo, con proyectos que asumen menor riesgo inicial y presentan mayores dificultades para escalar.
Radiografía del liderazgo en la empresa
Respecto a la evolución de los órganos de gobierno, los datos reflejan avances moderados pero desiguales:
- Consejos de Administración: La presencia femenina sube 6 puntos en los últimos cinco años hasta alcanzar el 25%, concentrándose la mayor parte de este incremento en sectores históricamente feminizados como la educación o la sanidad.
- Presidencias: Suben 3 puntos en un lustro, situándose en el 16%.
- Dirección General / CEO: Aumenta 3 puntos hasta el 12%.
Iturbe señaló que, aunque la Ley de Representación Paritaria aprobada en agosto de 2024 para empresas cotizadas y de más de 250 trabajadores actúa como acelerador normativo, «debemos lograr que lo que impulsa la norma se convierta en un comportamiento natural en la cultura organizativa de las empresas».
Cinco preguntas para la reflexión
Para finalizar, Isabel Iturbe planteó a los miembros del Club de Roma cinco interrogantes con los que instó a revisar las dinámicas internas de las organizaciones:
- Si tenemos talento suficiente, ¿dónde se está perdiendo por el camino?
- ¿Por qué seguimos necesitando una norma para acelerar cambios supuestamente deseables?
- ¿El problema real está en el techo de cristal o en los bloqueos previos al primer ascenso?
- ¿Las mujeres no quieren llegar a la alta dirección, o no quieren hacerlo en determinadas condiciones?
- Si dentro de cinco años queremos datos radialmente distintos a los actuales, ¿Qué deberíamos empezar a hacer mañana?
La jornada concluyó enfatizando la necesidad de aplicar nuevas palancas, como garantizar planes de promoción eficientes, impulsar el desarrollo en funciones estratégicas y retener a la cantera joven para evitar que el futuro liderazgo directivo de Euskadi se consolide fuera del territorio.
Así, más allá de romper techos, Isabel Iturbe destacó la necesidad de hacer cambios en la estructura de todo el edificio.
Saltar al contenido del PDFIsabel Iturbe es licenciada en Ciencias Biología por EHU y fue jugadora de baloncesto mientras compaginaba los estudios Universitarios. Máster en Bromatología y Nutrición por la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense y Máster en Gestión de Empresas MBA por la UPV/EHU; Máster en Gestión Ambiental aplicada a la empresa y Formación en Consejos de Administración por ESADE.
Inicia su actividad profesional en el ámbito de la Tecnología de alimentos, tras pasar por una beca en el Consejo Superior de Deportes. Tras unos años en perfiles técnicos, avanza hacia el sector de la consultoría y de los estudios de mercados adquiriendo un perfil comercial y gerencial.
Ha tenido empresa, ha sido autónoma, ha trabajado por cuenta ajena en distintos puestos de dirección de diversos sectores vinculados a la consultoría y en la actualidad es Presidenta de la Asociación de Empresarias y Directivas de Bizkaia (AED), Presidenta del Consejo de Administración del CD Basket Bilbao Berri SAD (Bilbao Basket), CEO del Club y Directora de la Fundación Bilbao Basket. También pertenece, entre otros cargos, a la Junta Directiva de Mutualia.
