El pasado 5 de junio, el Grupo Vasco del Club de Roma organizó una nueva conferencia-debate con la intervención del reputado economista Pedro Luis Uriarte, bajo el título «El futuro de la humanidad: razones para la esperanza».
La conferencia, celebrada en el marco del trigésimo aniversario del Grupo Vasco del Club de Roma, ofreció una visión esperanzadora del futuro de la humanidad, aunque marcada por la intensidad del cambio tecnológico, económico, social y geopolítico. El ponente, con una amplia trayectoria en economía pública y banca (BBV/BBVA),describe una nueva era caracterizada por acrónimos como VUCA y BANI, cuatro transiciones simultáneas (digital, climático-energética, migratoria y geoestratégica) y un cambio de paradigma hacia la sociedad de los datos. Se destaca la evolución histórica del PIB mundial, la drástica reducción de la pobreza (especialmente en China) y desequilibrios persistentes como la desigualdad.
El análisis geopolítico se centra en la “trampa de Tucídides”, evaluando el ascenso de China y otras potencias emergentes (India, Brasil) frente a Estados Unidos, y su potencial para reconfigurar el orden mundial. Se critica la vulnerabilidad tecnológica y regulatoria de Europa, su dependencia de infraestructuras no europeas y los dilemas éticos derivados de dobles raseros, cuestionando la sostenibilidad del estado del bienestar ante el aumento del gasto militar.
La exposición profundiza en el impacto de la inteligencia artificial (IA), pronosticando que las próximas tres décadas traerán más cambios que los últimos tres milenios. Se detalla la rápida evolución de la IA (generativa, agéntica, AGI) y su creciente capacidad para igualar e incluso superar al cerebro humano, lo que genera una enorme concentración de poder económico en pocas empresas tecnológicas. Esta transformación impactará drásticamente en el mercado laboral a través del “síndrome de la doble pinza” (afectando a “cuello blanco” y “cuello azul”), desplazando el drama de la explotación al de la irrelevancia humana y creando nuevas clases sociales, incluida una “clase inútil” sin empleabilidad.
A pesar de riesgos como la hackeabilidad del ser humano, el dataísmo y la crisis democrática, el ponente ofrece diez razones para la esperanza, basadas en la adaptabilidad humana, precedentes históricos, capacidades irreemplazables (juicio, cuidado) y avances regulatorios como la ley de IA de la UE. Propone respuestas como la Renta Básica Universal, la redefinición del trabajo, la educación continua, el fortalecimiento del tejido cívico y la coescritura de un futuro deseado. La conclusión subraya que el desafío no es competir con la IA, sino afirmar lo que nos hace humanos a través de decisiones intransferibles sobre el sentido vital, el cuidado, el compromiso, la educación y la memoria, inspirándose en la “Utopía” de Tomás Moro para atreverse a imaginar un mundo mejor.
Nueva era de cambio
- Intensidad del cambio: Se subraya una transformación histórica profunda, citando a Eric Hobsbawm, quien afirmó que los cambios de las últimas décadas equivalen a siglos de transformación en otros tiempos. Este cambio afecta al trabajo, las relaciones sociales (digitalizadas y volátiles) y la noción de verdad compartida.
- De VUCA a BANI: El entorno ya no solo es Volátil, Incierto, Complejo y Ambiguo (VUCA, 1987), sino que ha evolucionado a Quebradizo, Ansioso, No lineal e Incomprensible (BANI, 2018), reflejando un mundo frágil y difícil de aprehender.
- Fases socioeconómicas: La humanidad ha transitado de la sociedad agraria a la industrial, luego a la de Internet, y desde ~2015 ha entrado en la sociedad de los datos, donde la información es un activo económico comparable al oro (Davos 2012) y los algoritmos condicionan la vida cotidiana.
Cuatro transiciones simultáneas y reconfiguración geopolítica
- Transición tecnológica digital: Intensificación del cambio basado en datos y algoritmos.
- Transición climático-energética: Reconfiguración de sistemas energéticos para afrontar el cambio climático.
- Transición migratoria-poblacional: Explosión demográfica en África (de150 millones en 1925 a 4.000 millones proyectados en 2100), generando una enorme presión migratoria sobre una Europa envejecida.
- Transición geoestratégica: Fin del orden unipolar basado en reglas claras (sistema westfaliano) y emergencia de un mundo multipolar con nuevos centros de poder como China, India, Brasil e Indonesia, que no se alinean automáticamente.
- La “trampa de Tucídides”: Se analiza el riesgo de conflicto cuando una potencia emergente (China) desafía a una establecida (EE. UU.). Se citan 16 casos históricos (12 terminaron en guerra) y la mención de Xi Jinping a Donald Trump sobre la posibilidad de evitarla y crear un nuevo paradigma.
- El rol de China: Históricamente, China representaba el 33% del PIB mundial. Tras una caída drástica, ahora emerge como un líder global, especialmente en el ámbito digital, concentrando el 44% de los datos mundiales.
Prosperidad, desequilibrios y la posición de Europa
- Prosperidad global y reducción de la pobreza: A pesar de los desafíos, el mundo ha alcanzado niveles de prosperidad inéditos. El PIB mundial ha crecido a una tasa anual del 3,08% en los últimos 124 años. Se ha logrado una reducción drástica de la pobreza, con China sacando a más de 800 millones de personas de esta condición.
- Desequilibrios persistentes: La desigualdad, aunque disminuye entre países, aumenta dentro de ellos.
- Vulnerabilidad europea: Europa se encuentra en una posición de dependencia, resumida en la frase: “EE. UU. innova, China escala y Europa regula”. El 100% de los grandes modelos de IA son estadounidenses o chinos, y el 80% de las conexiones a la nube no dependen de Europa, lo que genera vulnerabilidad sistémica, como demuestran sanciones de EE. UU. que dejaron a individuos en un “invierno digital”.
- Dilemas estratégicos y de defensa: Se critica la fragmentación militar de Europa (27 ejércitos), el doble rasero en política exterior y la carga económica del aumento del gasto en defensa (objetivo del 5% del PIB), la reconstrucción de Ucrania (≈800.000 millones €) y la inversión en competitividad (700.000millones € anuales), que ya provoca recortes en el estado del bienestar (ej. Alemania, mayo de 2026).
El tsunami de la Inteligencia Artificial (IA)
- Concentración de poder económico: Cinco empresas tecnológicas de EE. UU. suman un valor en bolsa (20,8 billones de dólares) equivalente al PIB combinado de Alemania, Japón, India, Reino Unido y Canadá, con escaso escrutinio democrático.
- Evolución exponencial de la IA: Se proyecta que la IA aportará 15,7 billones de dólares a la economía mundial para 2040. Su evolución es vertiginosa: ChatGPT pasó de 400 mil millones de parámetros en 2022 a 148 billones en su versión 5, acercándose a los 600 billones de sinapsis del cerebro humano.
- Fases de la IA: Ha evolucionado desde el aprendizaje automático, pasando por la IA generativa (LLMs), a modelos con razonamiento y la IA agéntica, que planifica y ejecuta tareas de forma autónoma. Se está alcanzando una “nueva forma de eficiencia cognitiva no biológica”.
- Impacto en el trabajo y el “síndrome de la doble pinza”: La IA generativa afecta a los trabajos intelectuales (“cuello blanco”), mientras que la IA embebida (robotización humanoide) afecta a los manuales (“cuello azul”). Esto genera un “shock competitivo tremebundo”, con robots que ya dividen por cuatro el coste de la mano de obra.
- Del drama de la explotación al de la irrelevancia: El algoritmo amenaza a las neuronas y el robot a los músculos. El problema central ya no es la explotación, sino la irrelevancia humana, un “reto existencial” para las nuevas generaciones.
Futuros humanos: AGI, nuevas especies y desafíos existenciales
- Llegada de la Inteligencia Artificial General (AGI): Se define como una herramienta sustitutiva, cuya llegada se prevé entre 2027 y 2030. Esto podría derivar en modelos que tomen decisiones de forma autónoma (HGD).
- Nuevas especies y clases sociales: Se barajan teorías de una conjunción entre humanos y tecnología que daría lugar a una nueva especie. Esto podría reconfigurar la sociedad en clases: una “clase aumentada” (≈3%), clases que progresan o se mantienen, una “clase desplazada” (≈35%) y una “clase inútil”(≈12-40%) de personas sin empleabilidad.
- Horizontes futuros: Se exploran la computación neuromórfica (dotar de sentidos a la IA), las interfaces cerebro-ordenador (horizonte cyborg con vertientes médica, aumentada y de simbiosis) y la búsqueda de la inmortalidad y la mejora humana (Homo Deus).
- Cinco grandes desafíos: La hackeabilidad del ser humano, el dataísmo (valor medido por datos), la crisis de la democracia, la pérdida de narrativas y valores, y la necesidad de decidir que “no todo lo técnicamente posible es socialmente soportable”.
Diez razones para la esperanza y respuestas propuestas
- Reacción ética y regulación: Un manifiesto de 350 líderes de IA en mayo de 2023 advirtió sobre riesgos de extinción, y la UE aprobó su ley de IA en julio de2024, mostrando una capacidad de regulación más rápida que con tecnologías anteriores.
- Razones para la esperanza: Se enumeran diez, incluyendo la adaptabilidad del ADN humano (supervivencia a eras glaciales, plagas y guerras), precedentes de transformación del empleo (agricultura, industria), la capacidad de cooperación, el hecho de que la IA no puede sustituir el juicio, el cuidado y el sentido, y la conciencia global creciente sobre los riesgos.
- Respuestas prácticas: Se proponen medidas como la Renta Básica Universal (RBU), la reinvención del trabajo, la educación continua para evitar la “clase inútil”, el desarrollo humano integral, una gobernanza democrática sensible, un debate sobre la propiedad de los modelos de IA (que podrían ser de la humanidad), el fortalecimiento del tejido cívico, y la coescritura del futuro deseado.
Conclusión: Afirmar la humanidad y atreverse a imaginar
- El desafío no es competir, sino ser: La IA nos obliga a definir qué somos y qué nos hace insustituibles. La respuesta no está en competir, sino en afirmar nuestra humanidad.
- Cinco decisiones intransferibles: Se identifican cinco sentimientos y acciones que nos definen: decidir qué merece la pena, cuidar a los demás, comprometerse, educar y recordar.
- Llamada a la fortaleza y la utopía: Citando el ciclo de “tiempos difíciles crean personas fuertes”, se llama a la fortaleza. Inspirado en Tomás Moro y su “Utopía” (1516), y se concluye con una exhortación: «El primer paso para ganar el futuro es imaginárselo».
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Nacido en Bilbao, Pedro Luis Uriarte es Licenciado en Ciencias Económicas (Administración y Dirección de Empresas) por la Universidad Comercial de Deusto (hoy Deusto Business School) y Licenciado en Derecho por la Universidad de Deusto.
Desde 2002 es Presidente Ejecutivo de Economía, Empresa, Estrategia, S.L., empresa de consultoría estratégica creada por él mismo. Coopera con distintas actividades universitarias y sociales (como, por ejemplo, Zedarriak o las Fundaciones África Viva, Alaine, etc.).
Cuenta con una dilatada experiencia en el sector industrial, financiero, de consultoría estratégica, I+D+i y en la Administración Pública, como Consejero de Economía y Hacienda del primer Gobierno Vasco (1980-1984), cargo desde el que contribuyó a sentar las bases operativas de la actual administración pública vasca.
En sus 23 años de carrera bancaria llegó a ser Consejero Delegado y Vicepresidente de BBV (el último) y de BBVA (el primero). En 2007 creó Innobasque-Agencia Vasca de la Innovación, de la cual fue su primer Presidente, con el objetivo de hacer de Euskadi “el” referente europeo en innovación.
Es experto en sistemas de financiación autonómica y especialmente en el Concierto Económico Vasco, del que fue Presidente de la Comisión Negociadora Vasca en 1981. Sobre esta cuestión ha publicado cuatro libros y diversos artículos, ha pronunciado más de cien conferencias, y creó la Comunidad del Concierto, una plataforma cívica que en estos momentos cuenta con más de 4.000 miembros.
Es, también, muy activo conferenciante sobre temas económicos, sociales, empresariales y estratégicos, con centenares de presentaciones a lo largo de su vida sobre diferentes cuestiones: transformación empresarial y personal, liderazgo, globalización, emigración, pobreza y subdesarrollo, igualdad de género, etc.
