La actividad económica tiene lugar en un entorno físico y biológico. Con la publicación en 1972 del Informe al Club de Roma ‘Los Límites del Crecimiento’, la investigación económica (tal vez con demasiada lentitud hasta fechas recientes) terminó reconociendo que la producción de bienes y servicios tiene efectos negativos sobre ese entorno. Si la supervivencia de la especie humana en el planeta pasa necesariamente por la conservación de dicho entorno, entonces estamos obligados a desarrollar una actividad económica respetuosa con…