El viernes 30-10-5015 tuvo lugar la Conferencia-Debate, titulada Nuestro Futuro y el Desarrollo Sostenible, impartida por la Profª María Teresa Mendizábal Vicepresidenta del Capítulo Español del Club de Roma, ha sido Vicepresidenta del Consejo Superior de Investigaciones Científicas.

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CVCECRconPrfaTeresa Mendizabal

Para tomar conciencia de dónde estamos, reflexionamos sobre la complejidad de la Naturaleza y de sus ecosistemas. Una mención especial a los servicios que éstos proporcionan a la Humanidad a la que demandan respeto. Debemos considerar también cuál es la razón por la que el hombre actual se enfrenta a la necesidad de implantar un desarrollo sostenible.

Se repasaron las causas del nacimiento de la conciencia medioambiental y la evolución de su aceptación social, teniendo en cuenta las dificultades que entraña de carácter social, económico y medioambiental. En este punto nos presentó el papel de la energía que, al mismo tiempo, es una solución y un problema para el desarrollo sostenible. Se consideraron las perspectivas de crecimiento mundial de energía primaria y las futuras aportaciones de las distintas fuentes energéticas. Se discutió también el concepto de bienestar humano, introduciendo la necesidad de una revolución de la sostenibilidad, presentando herramientas que podrían ayudar a su desarrollo.

Finalmente, nos comentó un reciente informe al Club de Roma, que a través de distintos escenarios, basados en tendencias y en diferentes decisiones políticas, ha tratado de vislumbrar, no de predecir, cómo será nuestro mundo dentro de 40 años. Vamos hacia un mundo en el que el bienestar humano contará con importantes componentes inmateriales. Habrá cambios no sólo en el sistema energético, sino también en cuestiones institucionales y en la perspectiva humana de la Naturaleza. Los países desarrollados en un mundo global deberán asumir que no pueden continuar con el derroche, que hay que compartir la riqueza y que el bienestar deberá alcanzar a todos los habitantes de la Tierra.

El paso de una sociedad, nacida en la revolución industrial, a una nueva, basada en la revolución sostenible, será lento, pero no tendrá vuelta atrás. La especie humana, por propio sentimiento de trascendencia, tratará de supervivir en las mejores condiciones.