El pasado 15 de mayo, el Grupo Vasco del Club de Roma organizó una nueva conferencia-debate con la intervención de Leire San-Jose, catedrática de Economía Financiera y Contabilidad de la Euskal Herriko Unibertsitatea.
La ponencia de Leire San-Jose tomó como punto de partida histórico el informe de 1972 del Club de Roma sobre «Los límites del crecimiento», el cual visibilizó de forma sistémica que un crecimiento infinito es imposible en un planeta con recursos finitos. Utilizando la metáfora de un tren que gira de forma circular a velocidad creciente sin paradas y sin un horizonte definido, invitó a reorganizar la actividad económica hacia el progreso y el bienestar real, en lugar de centrarse únicamente en la inercia del crecimiento cuantitativo.
A lo largo de su intervención, San-Jose desarrolló su propuesta a través de siete desplazamientos o cambios de pensamiento estratégicos destinados a redefinir el rol de la empresa contemporánea, especialmente en el contexto del tejido industrial vasco.
Los 7 desplazamientos estratégicos hacia el bienestar real
- Del crecimiento al bienestar. La humanidad consume recursos a un ritmo equivalente a 1,7 planetas. San-Jose argumentó que la sociedad ya es sensible a los límites medioambientales y que el verdadero reto actual es transicionar desde la métrica del crecimiento económico puro hacia la medición y gestión del bienestar social.
- De los medios (la empresa) a los fines (las personas). Aludiendo al mito de Sísifo —la frustración del esfuerzo infinito que nunca alcanza la cima—, la ponente adviertió sobre la «sociedad del cansancio» dentro del entorno laboral. Enfatizó que las empresas son herramientas creadas por y para las personas, por lo que las decisiones estratégicas deben volver a ser tomadas de forma consciente por seres humanos (defendiendo las «cajas blancas» organizacionales) en lugar de delegarse ciegamente en algoritmos o modelos automatizados.
- Del beneficio económico al valor compartido. La función económica de generar beneficios sigue siendo un instrumento contable necesario para la sostenibilidad de la empresa, pero no puede seguir operando como el único criterio de éxito. Citando un proverbio chino, señaló el error de confundir el «dedo» (el beneficio a corto plazo) con la «luna» (el propósito final de bienestar). El verdadero propósito corporativo debe radicar en cuánto valor se genera y para quién.
- De la transitoriedad al legado. San-Jose vinculó el concepto de competitividad sostenible con el legado, una idea con un arraigo histórico especial en el País Vasco a través del cooperativismo y la empresa familiar. El legado se define aquí como una estrategia de acción responsable e intergeneracional: la obligación ética de los gestores transitorios de dejar la empresa en mejores condiciones de las que la encontraron.
- De la meritocracia al talento inclusivo. Frente al discurso corporativo recurrente sobre la «escasez de talento», la catedrática sostuvo que el problema real es la falta de sistemas internos en las empresas para reconocerlo y cultivarlo de forma amplia. Criticó la meritocracia tradicional que busca la homogeneidad («el rebaño») y defiendió un modelo inclusivo que asuma que todas las personas poseen capacidades diversas y valiosas (creatividad, empatía, escucha, pensamiento crítico…) si se les dota del entorno y apoyo adecuados.
- De la enajenación al sentido de las finanzas. La tecnología ha acelerado los procesos operativos, pero paradójicamente no ha liberado tiempo para el bienestar real. San-Jose mostró especial preocupación por la irrupción de ciertos fondos de inversión y de capital riesgo que transforman los proyectos productivos arraigados en el territorio en meros «activos financieros». Frente a esto, abogó por el enfoque de la Industria 5.0 y unas «finanzas más humanas» que prioricen la economía real, la gobernanza a largo plazo y el vínculo con el ecosistema local.
- De la maximización al equilibrio. Tradicionalmente, las universidades han enseñado que la mejor decisión empresarial consiste en maximizar una única variable (el beneficio económico), lo que a menudo genera desequilibrios como la destrucción de empleo o la pérdida de arraigo. La propuesta de la ponente pasa por un modelo de gobernanza maduro donde los consejos de administración integren de forma equilibrada múltiples dimensiones: viabilidad financiera, sostenibilidad medioambiental, impacto social, territorio, legado…
El Valor Social Integrado (Contabilidad Social)
Como herramienta metodológica para materializar estos siete desplazamientos, Leire San-Jose expuso las bases del Valor Social Integrado. Aclaró que este modelo no sustituye a la contabilidad financiera tradicional, sino que la complementa. Trasladando los impactos sociales de la empresa a unidades monetarias (euros), las organizaciones pueden cuantificar, gestionar y demostrar científicamente el valor real distribuido de forma específica a cada uno de sus grupos de interés (trabajadores, clientes, proveedores, comunidad local…), permitiendo que la competitividad con arraigo y sentido sea plenamente medible.
Saltar al contenido del PDFLeire San Jose Ruiz de Aguirre (Bilbao, 1977) es Catedrática de Economía Financiera y Contabilidad en la EHU. Realizó su tesis doctoral en 2006 sobre la aplicación de las TIC a la gestión de la tesorería, por la que fue reconocida, iniciando una trayectoria que posteriormente se ha orientado hacia la generación, medición y aplicación del valor social en las organizaciones. Su trabajo se centra en impulsar modelos de gobernanza y gestión basados en la creación de valor para los stakeholders, combinando herramientas aplicadas, como la monetización del valor social, con una reflexión crítica sobre los límites del crecimiento y el papel de las organizaciones en la sociedad. Es coordinadora del comité de ética de la alianza UNITA, miembro del comité ejecutivo de la European Business Ethics Network y de AECA, integrante de Globernance y de GEAccounting, así como miembro del consejo de redacción de CIRIEC, dedicado a la Economía Social. Su contribución ha sido reconocida con el premio Ekonomistak Saria en 2025.

